Mi tía Gaby
Mi tía Gaby Esta historia comienza cuando yo tenía 14 años, mis padres me dejaban pasar las en la capital en casa de mi tía. Yo estaba en plena adolescencia hecho un manojo de hormonas y aunque la idea de pasar mi verano con una solterona no era precisamente algo por lo que cualquier chavo diera la vida, había algo que me inquietaba de ello. Ese algo era mi tía Gabriela, en ese entonces habría tenido unos 40 años, y aunque no era un cuerazo de mujer la verdad es que para un escuincle calenturiento, era toda una fantasía. Era chaparrita de tez blanca, medio gordita, de cara muy bonita y con un par de tetas impresionantes, además de un generoso trasero que me volvía loco. Por lo que estaba dispuesto a sacrificar mi tiempo libre por la oportunidad de poder espiarla rezando a Dios que tuviese la fortuna de verla desnuda. Y es que en visitas anteriores había encontrado que la puerta del baño, como era casa antigua tenía una cerradura con un ojal muy grande que me permitía ver ha...